El 3 de junio de 2025, la Universidad Politécnica de Madrid adjudicó a Emocional Technologies 22 el servicio de atención psicológica para la comunidad universitaria de cinco de sus centros. El anuncio oficial del expediente SER-16/25 JF recoge esa fecha y un importe de adjudicación de 25.740 euros. El contrato incorpora a Emocional a un recurso de apoyo dentro de la vida universitaria.
Recibimos el encargo con una idea que queremos mantener presente: en un campus, las personas necesitan poder ser escuchadas también más allá de sus tareas académicas o profesionales. El cuidado merece un lugar propio en la experiencia de estudiar, enseñar y trabajar en la universidad.
Una comunidad con trayectorias diferentes
El ámbito del contrato comprende las escuelas de Ingeniería de Sistemas Informáticos, de Sistemas de Telecomunicaciones, de Topografía y de Diseño Industrial, además del Centro Superior de Diseño y Moda. La documentación contractual publicada por la UPM identifica estos centros y define el servicio dirigido a su comunidad universitaria.
Es un conjunto de espacios con disciplinas y trayectorias diversas. Para nosotros, esa diversidad invita a evitar una imagen única de quien puede necesitar apoyo. La vida universitaria puede coincidir con preguntas personales, cambios de etapa o decisiones que merecen tiempo para ser elaboradas. Lo relevante en una atención profesional es la experiencia de la persona que consulta y el motivo por el que lo hace.
Queremos mirar esa experiencia con respeto. Un expediente académico o un puesto de trabajo explican una parte de alguien; una conversación puede abrir espacio para comprender otras. En Emocional, esta adjudicación nos interesa precisamente por esa posibilidad de integrar el cuidado en un entorno dedicado al conocimiento y al aprendizaje.
La importancia de saber cómo acceder
Un recurso resulta más comprensible cuando explica con claridad a quién se dirige y cuáles son sus condiciones. En este caso, el contrato contempla la participación de la universidad en la financiación del servicio y aportaciones de las personas usuarias. La información de acceso y las condiciones aplicables deben consultarse en los canales oficiales de la UPM.
Esa precisión forma parte del cuidado. Antes de pedir una cita, una persona debería poder situar qué servicio está solicitando, cómo se organiza y qué puede esperar de él. Consideramos valioso que la información práctica ocupe un lugar visible y que las preguntas sobre el acceso puedan formularse de manera sencilla.
También importa el lenguaje con el que se presenta la atención. Hablar de apoyo psicológico con naturalidad y seriedad permite reconocerlo como un recurso profesional. Nuestro compromiso editorial es nombrarlo con respeto y evitar etiquetas que conviertan una necesidad de ayuda en una definición de la persona.
Cuidar la conversación y la información
El contrato establece que los responsables de las escuelas no recibirán información personal de quienes sean atendidos; contempla información de actividad para el seguimiento del servicio. Este elemento de la documentación contractual merece atención porque sitúa el cuidado de la información junto a la organización del encargo.
Para Emocional, la confianza debe apoyarse en explicaciones comprensibles. Quien acude a un recurso necesita poder preguntar cómo se utiliza la información que comparte y qué marco tiene la relación profesional. La claridad y el respeto por la intimidad son partes inseparables de la forma en que queremos acercarnos a este trabajo.
Una atención cuidadosa también exige reconocer la singularidad de cada demanda. Escuchar significa dar espacio a lo que la persona cuenta, comprender su contexto y situar los siguientes pasos dentro del alcance profesional correspondiente. Esa mirada es la que queremos expresar al recibir esta responsabilidad.
Hacer lugar al cuidado en el campus
La adjudicación del 3 de junio abre una colaboración con la UPM en un ámbito concreto y definido. Su sentido para Emocional está en contribuir a que la comunidad de estos centros encuentre un recurso de atención psicológica conectado con su entorno universitario.
Nos interesa una universidad en la que el cuidado pueda conversar con el aprendizaje, la investigación y el trabajo cotidiano. Ese es el horizonte desde el que recibimos el encargo: atender a las personas con rigor, respetar su intimidad y reconocer que su experiencia merece escucha. La vida del campus se construye también en esos espacios de atención.
